lunes, 4 de junio de 2012

Evolucion de la vida


Las primeras teorías preevolucionistas
Hasta mediados delsiglo XVIII el origen de la vida estaba resuelto: Dios había creado al hombre y a los organismos superiores, mientras que los insectos, gusanos, reptiles y pequeños roedores surgían por generación espontanea en el fango o la podredumbre. La edad de la tierra se consideraba por medio del estudio del calendario hebreo y las distintas genealogías de la Biblia, de esta forma, en 1650, el arzobispo James Usher determinó que Dios había creado la tierra el sábado 22 de octubre del año 4004 a.C. Mas tarde Hutton y Lyell realizaron aportaciones sobre el tiempo que tardan en depositarse los sedimentos y la erosión en modelar un paisaje. La edad de la tierra se empezó a estimar entonces en cientos de millones de años, estos estudios dieron una idea de cuan antigua era la tierra.
El evolucionismo
A partir de entonces la Paleontología y la Estratigrafía adquieren un gran desarrollo. Es entonces cuando la polémica sobre el origen de la vida y la edad de la tierra adquiere un renovado interés. Ante el asombro de la comunidad defensora del creaccionismo se descubren restos fósiles de los grandes reptiles del Secundario.
De este modo, formuladas por Erasmus Darwin, Buffon y Lamarck, comienzan a aparecer las primeras teorías basadas en un origen evolutivo de las especies. En contra del evolucionismo, Cuvier recurre a teorías catastrofistas que han ido acabando con las distintas creaciones para la explicación de los hallazgos fósiles de especies tan antiguas y distintas.
Hacia 1850, el descubrimiento de las leyes genéticas por Gregor Mendel combinadas con la teoría de la evolución dan lugar al neodarwinismo o teoría sintética de la evolución, desarrollada principalmente por T. Dobzhansky, G Gaylord Simpson y E. Mayr. Mientras Louis Pasteur, mediante técnicas de esterilización demostraba que la vida no se generaba de la nada, sino que necesitaba de otro organismo que la diese lugar.
Pero lo que estas teorías explican es como unos seres derivan en otros por efecto de los mecanismos de la evolución, dejando inconclusa la cuestión sobre el origen de la vida, el primer organismo con capacidad de reproducirse dando lugar a otros individuos que a su vez también se reproducen.
El problema del primer organismo
Hacia comienzos de nuestro siglo, esta lucha no solamente no amaina, sino que adquiere renovado vigor; ello debido a que las Ciencias Naturales de
entonces eran incapaces de encontrar una solución racional y científica al problema del origen de la vida, a pesar de que en otros terrenos se habían logrado tan brillantes éxitos. Se había entrado, por así decirlo, en un callejón sin salida. Pero un tal estado de cosas no era fortuito. Su causa residía en el hecho de que hasta la segunda mitad del siglo pasado todos, casi sin excepción, se habían obstinado en resolver este problema basándose en el principio de la generación espontánea. Es decir, con arreglo al principio según el cual, los seres vivos podrían generarse no solamente a partir de los semejantes suyos, sino también de una manera primaria, súbitamente, a partir de objetos pertenecientes a la Naturaleza inorgánica, disponiendo además, ya desde el primer instante, de una organización compleja y perfectamente acabada
El planeta primitivo
Para entender como pudo aparecer el primer ser que se autorreplicase debemos conocer las condiciones tan distintas que tenían lugar en la tierra hace 3.500 millones de años, epoca de la que datan los fósiles de unas estructuras redondeadas, los restos más antiguos de vida encontrados.
'Origen y evolución de la vida'
La primera teoría coherente que explicaba el origen de la vida la propuso en 1924 el bioquímico ruso Alexandr Oparin. Se basaba en el conocimiento de las condiciones físico-químicas que reinaban en la Tierra hace 3.000 a 4.000 millones de años. Parece ser que una vez que la tierra se enfrió lo suficiente para mantener unos compuestos estables de carbono la vida surgió casi espontaneamente. Cuando la
A.Oparin temperatura bajó de 100 ºC , las nubes de vapor se empezaron a condensar, y tras esas precipitaciones se formaron los océanos, llenándose las zonas mas bajas de la superficie terrestre. La atmósfera de entonces era muy distinta a la actual, estaba compuesta por CO2, nitrógeno, metano, dióxido de azufre y ácido clorhídrico, no habiendo trazas de oxígeno libre, siendo pues muy reductora
La aparición de moléculas orgánicas
Oparin postuló que, gracias a la energía aportada primordialmente por la radiación ultravioleta procedente del Sol y a las descargas eléctricas de las constantes tormentas, las pequeñas moléculas de los gases atmosféricos (H2O, CH4, NH3) dieron lugar a unas moléculas orgánicas llamadas prebióticas. Estas moléculas, cada vez más complejas, eran aminoácidos (elementos primarios constituyentes de las proteínas) y ácidos nucleicos. Según Oparin, estas
primeras moléculas quedarían atrapadas en las charcas de aguas poco profundas formadas en el litoral del océano primitivo. Al concentrarse, continuaron evolucionando y diversificándose.
Esta hipótesis inspiró las experiencias realizadas a principios de la década de 1950 por el estadounidense Stanley Miller, quien recreó en un balón de vidrio
la supuesta atmósfera terrestre de hace unos 4.000 millones de años (es decir, una mezcla de CH4, NH3, H, H2S y vapor de agua). Sometió la mezcla a descargas eléctricas de 60.000 V que simulaban tormentas. Después de apenas una semana, Miller identificó en el balón varios compuestos orgánicos, en particular diversos aminoácidos, enzimas, purinas y pirimidinas (unidades que forman el ADNy el ARN), urea, ácido acético, formol, ácido cianhídrico y hasta azúcares, lípidos y alcoholes, moléculas complejas similares a aquellas cuya existencia había postulado Oparin.
Experimrnto de Miller.
Estas experiencias fueron retomadas por investigadores franceses que demostraron en 1980 que el medio más favorable para la formación de tales moléculas es una mezcla de metano, nitrógeno y vapor de agua.
Para otros científicos, como Alfred Hoyle, la vida podía haber tenido un origen extraterrestre, habiendo llegado a nuestro planeta por medio de los meteoritos. La tierra ha estado sometida desde su formación al bombardeo de meteoritos. Durante los primeros millones años de su existencia este
bombardeo debió ser especialmente intenso. Mediante el análisis de estos meteoritos podemos conocer la composición de otros astros distintos al nuestro. Pareció corroborar esta teoría el estudio del meteorito Murchinson, que cayó en Australia en 1969 y contenía proporciones equivalentes de materia biológica a las obtenidas en el experimento de Miller.

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